Ibiza en 3 claves turísticas

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Ibiza es esa ciudad que nunca para de sorprender. Siendo una de las principales islas de las Baleares, es conocida por concentrar en tan solo 41 por 15 km una oferta inmejorable de arte, cultura, arquitectura, gastronomía, compras, fiestas y deporte. Quienes la han visitado dicen que es única de día y de noche y que la magia que alberga su ambiente nocturno es, sin duda la esencia que atrapa para siempre a quien pasa unos días en ella.

Si tienes planeado visitar la isla o simplemente quieres conocer más sobre esta preciosa región, sigue leyendo. En este post te contamos las 3 cosas que no te puedes perder de Ibiza.

Ciudad de Ibiza

Aunque la isla de Ibiza tiene mucho más que ofrecer además de su principal núcleo urbano, la ciudad de Ibiza, no te puedes ir sin recorrer cada una de sus calles. Se trata de un regalo para la vista gracias a la mezcla de tonalidades que colorean cada recoveco y para el olfato por su agradable olor a mar. Subiendo por las calles de casas intercaladas hacia la zona más alta de la ciudad, descubrirás Dalt Vila, el barrio antiguo amurallado. Es una visita obligatoria puesto que de allí te llevarás el recuerdo de atardeceres y vistas de ensueño. En Dalt Vila podrás conocer además la icónica catedral de la Virgen de las Nieves, la Plaza de la Vila y el ayuntamiento situado en un antiguo convento perteneciente a la orden dominica.

Pero si el paisaje visto desde arriba te incita a acercarte al mar, conocerás el segundo símbolo de la ciudad, su puerto deportivo. Un lugar de gran ambiente nocturno en el que las terrazas de los bares, restaurantes y discotecas hacen desear que la noche nunca termine.

Los poblados de San Antonio y Santa Eulalia

Del poblado de campesinos y pescadores llamado Sant Antoni de Portmany, poco queda ya. Actualmente, es uno de los puntos turísticos más visitados de Ibiza y las razones de que así sea son principalmente dos: se pueden ver las mejores puestas de sol desde el famoso Café del Mar y se puede disfrutar de un excéntrico y variopinto panorama en su calle Santa Agnes en la que ver a turistas disfrazados con ganas de fiesta en los meses estivales se ha convertido en un reclamo turístico per se.

Curiosamente, en el otro extremo de la isla se encuentra Santa Eulalia. Decimos curiosamente porque Santa Eulalia es el lado opuesto a San Antonio. Mientras que en primer destino descrito abunda la fiesta y el ambiente nocturno, Santa Eulalia es un lugar en el que encontrar tranquilidad y descanso. En esta zona de la isla, familias y parejas huyen del bullicio de las fiestas y prefieren evadirse en agradables paseos por su paseo marítimo o en la contemplación de las vistas panorámicas de sus alrededores desde el punto más alto del poblado, la colina del Puig de Missa.

Calas y playas de agua cristalina

Es sobradamente conocido que una de las cosas que más caracterizan a las Islas Baleares son sus aguas cristalinas. Por ello, es imprescindible bañarse en ellas antes de abandonar la isla. Entre más de las 60 playas y calas que forman parte de Ibiza, queremos destacar tres de ellas: playa de Las Salinas, Cala Salada y Cala Saladeta.

En la primera de ellas puede vivirse el ambiente de Ibiza en pleno esplendor. La Platja Ses Salines es la más concurrida de la isla y el motivo que hace de ella la más visitada no es otro que la cantidad de personas famosas e influyentes que concentra. Esta playa de arena fina es además conocida por conservar las vías del tren que transportaba la sal que se quedaba varada en la playa gracias a la evaporación del agua.

Pero si lo que quieres es disfrutar de la calidez de su mar y la suavidad de su arena de forma más tranquila, te proponemos Cala Salada y Cala Saladeta. Son dos entrantes en la tierra muy acogedores en cuyos alrededores apenas hay construidas algunas de las más modernas casas de lujo en Ibiza. Las elevaciones rocosas que también las rodean, permiten contemplar la transparencia y el color turquesa de sus aguas. Pueden visitarse ambas en un mismo día ya que están unidas por un camino y por el terreno escarpado de rocas en las que cientos de turistas pasan horas y horas al día disfrutando de uno de los mejores regalos que ofrece la isla, el sol de Ibiza.